LUCA MAGNANI
—Después de una plática exhaustiva con el señor Spoti —continuó el doctor sin levantar la mirada de sus papeles—, he decidido valorar a mi nueva paciente, la señorita Spoti. Al parecer ha tenido cambios muy drásticos de humor y comportamiento, los cuales debo de revisar a fondo.
»Como bien dijo el señor Spoti, el comportamiento de su hija podría ser considerado un pequeño foco rojo que nos avisa que su temperamento dócil y su amor hacia sus padres está siendo corrompido y manipula