Mundo ficciónIniciar sesión𝟺 𝚍𝚎 𝚖𝚊𝚛𝚣𝚘 𝚍𝚎 𝟷𝟿𝟼𝟾
𝙰𝚗𝚜𝚎𝚕
—¿Qué hace aquí?
—Yo también me alegro de verlo.
Extendí la mano para saludarlo, pero él no la estrechó.
Abel se nota más cansado que la última vez que lo vi. Su cabello está largo, se dejó la barba y los botones de su camisa están entreabiertos. Como si acabara de despertar.







