Mundo ficciónIniciar sesiónEL GUARDAESPALDAS DE MI MARIDO 3
-Si eso es lo que quieres, primero tendrás que ganártelo -dijo mientras tiraba de mi cabeza, urgiéndome a bajar.
Me puse de rodillas y fui directa a su cinturón. Lo desabroché con desesperación, como una niña desenvolviendo su regalo de Navidad.
-Más te vale hacer un puto buen trabajo ahí abajo, o puedes olvidarte de que te folle esta n







