MI HIJASTRO 4.Grité, el dolor mezclándose con placer, cuando su mano cayó con fuerza sobre mi culo desnudo, antes de acariciarlo suavemente.Me dio dos azotes más en cada nalga antes de dirigirse a las escaleras.Siguió dándome palmadas en el culo de vez en cuando mientras subía los escalones.—¿Qué coño se dice a eso, mamá?Gemí fuerte, sin saber exactamente qué quería que dijera, y me soltó otro azote brutal. El escozor me atravesó la carne, dejando marcas.—Gratitud, Annie… vamos, dilo.—Ahhh… ¡Graciasaa! —Mi voz se quebró cuando cayó otro azote—. Gracias, papito…—Así me gusta más —gruñó mientras entrábamos en la habitación mía y de Kenny.Con un movimiento rápido, me bajó, me giró y pegó mi espalda contra su pecho. Sus manos recorrieron mi cuerpo antes de levantarme sin esfuerzo, posicionando mi culo justo sobre su polla.Mis muslos temblaron mientras soltaba un gemido entrecortado, con mi coño mojado brillando bajo la luz tenue de la habitación.—Quieres portarte mal, ¿verdad?
Leer más