—No estás segura conmigo Ara —dijo, tratando de irse, pero le bloqueé el camino.
—Estoy bastante segura con mi pareja —dije con calma y él sacudió la cabeza luciendo en conflicto.
Era obvio que no quería dejarme sola, pero, al mismo tiempo, no podía comprometer mi seguridad quedándose conmigo.
—No puedo, Ara. Me mata saber que fui yo quien te lastimó —dijo, mirando mis labios y salté hacia adelante y lo abracé con fuerza.
Se quedó helado y no intentó devolverme el abrazo. Sus músculos estaban t