Al día siguiente estaba parada cerca de los casilleros cuando Susan apareció a mi lado mientras me saludaba y yo le devolví el saludo. Tomé mis libros y me volví para caminar con ella cuando casi choqué con alguien, pero esa persona instantáneamente dio un paso atrás y nos salvó a ambos.
—Lo siento, tenía prisa —dije mientras miraba hacia arriba sólo para encontrar a Ryan parado frente a mí.
—Oh, buenos días, y no te preocupes —me pasó una sonrisa perlada y juro que escuché a las chicas en la e