Trabajaba para el hombre más temido de la empresa… el CEO Daniel Carson.
Todos lo llamaban el Rey de Hielo. Tenía treinta y ocho años, era alto, de hombros anchos, con facciones afiladas y ojos azul hielo que podían congelarte con una sola mirada. Siempre era despiadado en las reuniones, nunca sonreía y exigía perfección de todos. El fracaso no era una palabra que aceptara.
Yo era su asistente personal. Veinticuatro años, ambiciosa e intentando sobrevivir en su mundo.
Durante meses, siempre hab