Lucas me cargó a través de la puerta hacia el dormitorio. El espacio era grande pero tenue. Las cortinas seguían cerradas y el aire acondicionado estaba encendido, haciendo que toda la habitación se sintiera helada. Pero eso solo hacía que todo fuera más íntimo.
Mi cuerpo flácido aún temblaba por el intenso orgasmo en su estudio. Me bajó sobre las suaves sábanas de la gran cama, mi piel hormigueando contra la tela fría.
Víctor y Jayden entraron detrás de él, cerrando la puerta. Tragué saliva, r