Amo su polla. Lo odio 1.
Punto de vista de Anna
Liam estaba de pie en la cocina, observándome como si estuviera examinando un organismo bajo un microscopio. Removía el desayuno en la olla y el aroma llenaba todo el apartamento. Un pequeño secreto sobre Liam: era un cocinero ridículamente bueno.
Volviendo a mí.
Yo estaba sentada en la mesa del comedor, esforzándome todo lo posible por no mirarlo. No estaba funcionando en absoluto. Mis ojos no dejaban de volver a él cada maldita vez. ¿Y la forma en que me miraba? Dios mí