Me llevaron hasta la alfombra gastada junto al fuego, las llamas proyectando luces parpadeantes sobre nosotros. Caí de espaldas al suelo, la respiración entrecortada, pero Rick ya estaba encima de mí, sujetándome los brazos por encima de la cabeza con una mano mientras con la otra subía mi camiseta, dejando mis pechos al descubierto. Se lanzó sobre un pezón, chupando con fuerza, los dientes rozando la punta hasta que me arqueé involuntariamente, escapando un jadeo.
Carl se arrodilló entre mis p