—¡Corre! —susurró Brice, mirando pocas veces hacia atrás, solo lo justo para no caer mientras iban escapando de los Safers que estaban haciendo el barrido acompañados por los Diggers.
—¡Ya no puedo más! —contestó Dome, llevaban horas sin comer, ya había anochecido nuevamente, pero no se imaginaron que los Safer estarían en la zona otra vez. El auto de Gale se tuvo que dar la vuelta y les pidió que se escondieran y trataran de sobrevivir mientras hacía unos arreglos para sacarlos de otra manera.