Capítulo 16. Su juguete
—Lo siento, este es el baño de mujeres. ¿Espero que no te hayas perdido? —tartamudeó Verena mientras seguía retrocediendo hasta chocar contra Tris.
—¿Y qué? El club me pertenece, así que entro donde me da la gana —le espetó Marro.
El corazón de Verena latía a toda velocidad.
Marro se volvió hacia Tris:
—¿Te importa mirar? ¿Por qué sigues ahí parada como una idiota? ¡Sal de aquí antes de que te prenda fuego en el puto culo! —le gritó, y ella salió corriendo como si ya estuviera ardiendo.
Al lleg