Salí del casino por un momento, sabía que Noah estaba esperando por mi enfrente.
— ¿Por que aún estás con el uniforme? —
Me preguntó.
— he decidido quedarme al otro turno, tu puedes irte, yo tomaré el autobús —
Noah puso mala cara.
— ¿Estás segura? — Me preguntó.
— si, no te preocupes, dile a mi abuelo que llegaré un poco más tarde —
Noah alargó el brazo y tomo mi mano.
— puedo venir por ti —
Me acerque a él y le sonreí un poco.
— gracias, pero yo puedo volver en autobús, no te preocupes —
Noah