CAPÍTULO TREINTA: LA PEOR HUMILLACIÓN
Devuelta en el departamento de Yahir, su primo se paseaba de un lado a otro intentando contactar a los mejores abogados, intentando reunir información de aquellas mujeres para tener cómo chantajearlas de la manera que estaba haciendo con Yahir pero esas mujeres parecían estar completamente limpias.
—Gracias, abogado Enrique, muchas gracias, espero pronto nos esté llamando con información sobre ellas —dijo Yahir colgando la llamada.
Frente a él estaba Y