CAPÍTULO SETENTA: MIRADAS INNECESARIAS
Esa misma tarde en la cual su abuelo le había ordenado que fuera a la empresa con Maria Eugenia Yahir se encontraba ya en la empresa.
-Que aburrido es esto…- Mirando unos papeles que estaban en su escritorio resoplaba aburrido-
Mientras él leía con aburrimiento los papeles que tenía enfrente tocaron la puerta de su oficina.
-Adelante. - Habló Yahir.
-Oh, ya estás aquí- Le habló Rodrigo cerrando la puerta detrás de él mientras le daba un sorbo a su café.