CAPÍTULO OCHENTA Y OCHO: MELODÍA
Esa misma noche en la que María Eugenia era incapaz de olvidar lo que escuchó se despertó en medio de la madrugada.
-¡Billy!- Gritó Maria Eugenia- Menos mal ... .fue un sueño ¿Verdad?
Dirigiendo su mirada a las puertas del balcón trataba de encontrar la manera de ayudar a Ambos.
-¿Madre superiora usted sabría que hacer?.... Mañana por la mañana la visitaremos Billy…
El cachorro la miraba con unos ojitos libres de toda maldad, ella sonriendo con tristeza acaric