CAPÍTULO CUARENTA: NO PUEDO CASARME
NARRADOR
Finalmente aquel sábado en el que el señor Ferrer había dicho que la vida de sus nietos iba a cambiar había llegado. No había nada en el mundo que lo había hecho tan feliz como aquel momento en que se encontraba una vez más con el joven rostro de la mujer que quiso. Incluso si no era María Mercedes para él, ella iba a ser María Eugenia para su nieto. Su nieto iba a terminar enamorado de ella tarde o temprano porque de algo estaba seguro, había una g