CAPÍTULO CINCUENTA Y DOS: EL LEGADO DE UNA NUEVA VIDA
Se sentía nuevamente como en casa al estar en ese lugar el cual es donde ella había abandonado hace unos cuantos meses atrás.
Por otro lado Billy salto de sus brazos para ir corriendo dentro de la iglesia misma que recordaba de la misma manera. No había ningún cambio seguían siendo las mismas puertas de madera, el mismo pasillo de azulejo, las paredes con figuras religiosas, incluso las ventanas seguían un poco polvosas pues esa tarea era