CAPÍTULO CINCUENTA Y UNO: UN CAMBIO A LA VIDA
Mientras ellos se quedaron mirando.
Rodrigo recordó lo que en realidad tenía que hacer y por que realmente la había sacando de esa casa.
-Aún tenemos un poco de tiempo asi que puedes tomarte tu tiempo. No se cuando pueda volver a traerte así que es mejor aprovechar cada segundo.
Maria Eugenia sonrió y supo que en las circunstancias en las que estaba viviendo cada segundo era importante. El señor Ferrer no la había llevado a la iglesia desde que