Mariana tenía los ojos brillantes y victoriosos - Sabes que esa noticia amor recompensa que me hayas dejado plantada, porque no se me olvida que me has invitado a cenar - Mariana estaba eufórica, su Victoria estaba asegurada y su hermana saldrá de la vida de su hombre al nacer el chico, pero lo haría de manera definitiva.
— Cielo, tú sabes que voy a recompensarte todo lo que quieras - Aidan también había sonreído con total dulzura en sus ojos, el hombre sabía que si no hubiera vuelto a la Villa