Lucciano salió del edificio de Alessandro, se fue a su departamento, se duchó, se cambió, bajó, tomó la moto y se fue a ese que declaró su lugar favorito, sabía que la encontraría ahí.
Condujo metido en sus cavilaciones.
No podía creer que esa Pequeña bonita de ojos de color esmeralda, fuera la misma niña malcriada y caprichosa
" Claro que tiene que ser así, tiene dos padres y cinco abuelos que le concienten sus caprichos"
No podía ser diferente su comportamiento, Luggina era la rebeldía en per