Lucciano miraba fijamente cada movimiento, sentía su cuerpo estremecer, solo de imaginar que era esa pequeña caprichosa estudiante, la que estaba detrás de ese antifaz.
Salió de la sala VIP se mezcló entre la gente y muy sigilosamente se adentró al camerino de Ángel, miró cada cosa que ese Ángel tenía, percibió su aroma era ese perfume inconfundible.
— Eres tú, muchachita, se que eres tú.
Dijo percibiendo el perfume en una prenda.
Muy despacio se adentró en el closets cuando escucho risas en