Luggina y Miguel Ángel abordaron el yate ECLIPSE, quería alejarse de todo y de todos, poner en orden sus ideas, su mente era un cáos y no podía pensar con claridad.
—¿Cuanto tiempo nos quedaremos Peque? Es para hacer un abastecimiento de agua y alimentos.
—No lo sé, Mig. Lo único que sé es que no quiero regresar, no quiero ver a nadie. — Luggina estaba muy deprimida y su tono de voz se lo vi firmaba a Miguel Ángel.
— Peque, yo haré lo que tú me pidas, no quiero verte deprimida, está no es la Lu