––Están perfectas–Dije saboreando mis labios.
–Eres una mentirosa, se que quedaron espantosas–Dijo pegando un suspiro de decepción.
–No, para nada, están fenomenal–Masculle para no hacerlo sentir mal, aunque le faltó un poquito de sal, no dejan de estar buenas.
La sopa estuvo de maravilla, en cuanto termine mi plato, tayyar quedó boca abierta ya que jamás imaginó que a mí me encantaría su sopa.
Él salió a la cocina a buscarme algo de tomar, mientras yo quedé sentada en la cama, ya había pasado