La noche en este hueco es fría, mis manos están entumecidas, y la hambre se apodera de mi estómago, 😢 hay dios mío, en realidad soy la persona menos indicada para estar metida en este sufrimiento.
–¿Entonces amas al estúpido ese?–me pregunta Hugo, mientras lleva una cucharada de comida a su boca, en ese momento mi estómago rugió–¿tienes hambre?–lo ignoro y el sonríe–hasta que tu marido no nos envié el archivo firmado, tú no comes.
–¿Porque quieren que Tayyar abandone ese cargo?
–Eso a ti no te