221. MORIR POR SU PROPIA OSCURIDAD
NARRADORA
—No creas que podrás huir de mí —una voz llena de burlas resonó a la espalda de Kiara.
Delante de ella se alzó de repente una barrera mágica que no la dejaría salir por el otro extremo del callejón.
Con una sonrisa indiferente, se giró para enfrentar a Venecia.
—¿Y quién te dijo que quiero escapar? —los ojos de Kiara miraron directamente a los fríos de la hechicera.
Su mirada recorrió el cabello corto y oscuro que Venecia lucía.
—Pft, ¿has caído tan bajo como para quererme imitar?
—¡Cá