—Que yo sepa está no es tu casa como para que entres, así como así — me ofusco mirándola con mi ceño fruncido mientras camino junto a Logan a la sala de estar.
—Te lo repito. No es de tu incumbencia Linda, esto es entre Logan y yo — alardea sentándose en el brazo del sillón individual, y bueno en parte tiene razón.
Así que sin decir nada me giro para caminar hacia la cocina, pero un brazo me detiene. Al mirar hacia atrás veo que Logan me mira con cara suplicante.
—Cariño quédate. Claro que es