Mundo ficciónIniciar sesiónAlessandro se arrodilla y estira sus brazos, dejándome ver que en sus manos tenía escondida una cajita negra, la ha abierto y puedo ver un radiante anillo de diamantes.
Llevo las manos a mi boca, incapaz de soportar la fuga de emociones que hay en mi interior. Mis ojos se llenan de lágrimas.
—Penélope —comienza a decir Alessandro, noto que hay un ligero temblor en su voz—, desde niño, siempre supe que tenerte a mi lado ha sido







