46.
—Yo no estoy… —trato de decir.
—Vi tu expresión desolada en la reunión familia, parecía como si llevaras un viacrucis —me interrumpe—, cuando te pidieron salir con ese chico Gael, tu rostro parecía como si te hubieran condenado a muerte. ¿Por qué no te sinceras contigo misma y aceptas que estás enamorado de Alessandro? —Deja salir un suspiro—. Cuando yo conocía a Jairo, aunque a todos les sorprenda, me enamoré de él a primera vista y decidí conquistarlo. Sabía que éramos de clases sociales dife