Mundo de ficçãoIniciar sessãoArielle
Lancé un beso a la cámara junto con un gemido y corté el vivo.
-Y fin –murmuré.
Emma se levantó y comenzó a aplaudir como si hubiera visto la mejor obra de teatro de su vida.
-¡Amiga! Juro que estaría dedeándome ahora si estuviera del otro lado de esa pantalla. Entiendo por qué los hombres pagan tanto por verte, eres puro fuego.
Tomé mi bata y me cubrí cerr&aacut







