Es realmente sorprendente como una nueva, rutina llega de un momento a otro a ser parte de nuestra vida. Los caminos son diferentes, los nombres de las calles, el paisaje, los lugares que frecuentas… y aun así nuestra mente trabaja rápidamente para asimilar todo y que funcionemos correctamente, como si nada hubiese pasado.
Tengo ya un par de meses en Aspen y poco a poco se empieza a sentir como mi hogar. Aún no puedo creer que esta es mi vida, es más que generosa, siento que es un sueño hecho