Han pasado dos días exactamente y no he tenido señales de Brandon, lo cual, tengo que admitirlo, es un completo alivio. Honestamente, había pensado que iba a venir a buscarme en la oficina, en cualquier momento, y pedirme que “habláramos”.
Les confieso que temía eso a cada momento del día, como si estuviera en una casa embrujada y te preguntas cuando va a salir el fantasma, el ruido, el payaso diabólico.
Cuando me levantaba pensaba ¿Será hoy? Me lo encontraré en la entrada de la oficina, o ha