Si yo hubiese sabido que iba a haber tal tráfico en la puerta de mi habitación en este viaje, sin duda me hubiese colocado una pijama mejor, no estaría descalza, me hubiese peinado y quizás haber hecho algo en mi cara.
Tenía un día intenso, aún más intenso por todo lo que había acontecido en las últimas horas… y ahora tenía al tercer visitante de la noche aquí parado en frente a mi puerta. Realmente este era el día de todos golpeemos la puerta de Adelaida. ¿Quién quisiera un día así? Nadie, al