Los Clark me reciben con mucho amor solo de verme y me hacen sentir mal de haberme alejado de ellos por tanto tiempo. Eva, la mamá de Annie, y Annie misma estaban felices de que yo estuviera con ellas, y no dejaban de hacerme preguntas y de abrazarme.
Annie estaba tan feliz de verme y de que haya aceptado ser parte de su cortejo de damas de honor o como yo le digo cariñosamente, damas de horror; de una manera tal que obviamente no me pude retractar. Me dijo que una de sus amigas no iba a poder