Mundo ficciónIniciar sesión— Mami — dice la niña al lado de la cama de su madre, con sus ojos rojos de tanto llorar, sentada en las piernas de su hermana mayor.
— Dime mi amor.
— No te vayas.
Los ojos de la madre se hicieron vidriosos, ¿cómo podría responder a eso cuando estaba a punto de morir?
— Mi precioso sol — Isobell acaricia el cabello de su hija menor — y mi cerecita, — repite el acto con su hija mayor — siempre voy a estar aquí — señala







