Mundo ficciónIniciar sesiónTodavía no entendía como se había dejado convencer por Melissa ir a fiestas no era lo suyo, más bien todo lo contrario prefería quedarse en casa con un buen mate al lado; aquella era un costumbre que había cojido de Lana. Casi quise sacudirme a mi misma, sabía que odiaba aquello lugares con demasiado ruido y una gran multitud de gente. Donde todo el mundo parecía creer lo Quién eras menos tú, aunque como decía si hermano el







