CAPÍTULO 3
KIM SEON HO.
La veo dormir en su asiento del avión.
Acurrucada como un bollito tapada con una manta gastada de todo celeste. Es un bollito el cual parece querer que lo protejan, lo cuiden y lo amparen.
Pero lo peor de todo, es que, mientras tengo el periódico en la mano mientras la miro, es que estar lejos de ella es necesario. La estoy cuidando a mi manera. La mantengo cerca.
—Señor Seon Ho ¿Desea más café?—me pregunta sutilmente la azafata con una so