Mundo de ficçãoIniciar sessãoTres días pasaron desde que regresaron de su fin de semana de relajación y Adriano deseaba tanto volver a esa habitación de hotel en aquel pueblo libre de preocupaciones; sin embargo, estaba allí, con trabajo hasta el cuello. Cada día había tenido que levantarse temprano y llevarse lo que no terminaba a casa. Tenía tanto que hacer si quería adelantar todos sus pendientes para el mes. Sus citas más importantes fueron reprogra







