Mundo ficciónIniciar sesiónVanessa no pudo más que sentirse feliz al ver el brillo de emoción en los ojos de su hermana. Nunca fue más consciente de que ella necesitaba salir más, no importa cuántas veces dijera que no era así.
Adriano la cargó para subirla al auto y luego colocó la silla de ruedas en la parte de atrás.
—¿Cómo te sientes? —preguntó preocupada.
—Todo bien, mamá —respondió Elaide bromeando.
Le dio una mirada que decía que se comportara, pero sabía que su hermana no se sentía n







