Las sesiones de la tarde del simposio continuaron con energías renovadas mientras investigadores de distintas instituciones presentaban sus hallazgos más recientes ante un público deseoso de cuestionar ideas e intercambiar perspectivas. Evelyn permanecía sentada cerca de la parte delantera del auditorio, junto al profesor Whitmore, con su cuaderno descansando cómodamente sobre el regazo mientras escuchaba cada presentación con absoluta atención. El nerviosismo que la había acompañado al llegar