La invitación permaneció dentro del bolso de Evelyn durante todo el trayecto de regreso a casa, pero su silenciosa presencia ocupó sus pensamientos mucho más que cualquiera de las conversaciones que había escuchado durante el simposio. Permaneció sentada junto a la ventana del automóvil, observando cómo la luz de la tarde se extendía sobre las calles mientras los edificios familiares pasaban uno tras otro. Normalmente, aquellas carreteras no representaban más que el rutinario viaje de regreso a