Cap. 42.3
Mientras que Melisandre guiaba a los humanos, Renata no dejaba de mirar hacia atrás, hacia Darién, en ella aún conservaba el abrigo puesto, y en el abrigo su aroma, en cambio Youlin solo podía dar tumbos y mirar en asombro constantemente en dirección a la reina Lenaya, ella sabía que la cosa se pondría fea y ellos debían salir de allí.
─ ¿Recuerdas lo que habíamos hablado, Caroline? ─. Caroline asiente en respuesta. ─ Es el momento ─ Lenaya afirma con expresión inescrutable. ─ ¿Lista