Cap. 42.2
Una voz se oyó en la mente de Lenaya. ─ ¡Todo el mundo al suelo! ─. La voz le resultaba familiar, ¿Dónde la había escuchado?, la advertencia se volvió a sentir con más fuerza, cuando mira hacia arriba, estrechando la mirada hacia el cielo nocturno, un enorme avión de carga descendía, y de él una gran ráfaga de metralla pesada salió de sus lados, el otro avión remató con otra pasada. Desde las alturas, los que manejaron las armas se mantuvieron en constante comunicación con los de tierra, m