Cap. 23.3
Aracne quería a Renata fuera de su camino, pero… si le hacía algo a cualquiera de ellas, Darién no se lo tomaría bien y sería ella quien pagaría las consecuencias, su pecho se sintió pesado, ella amaba al Nefilim, más que nada, de pronto pensó, si Rosa estaba desilusionada con Darién, tal vez… una sonrisa maliciosa se cruzó en su rostro y se marchó.
Su vértigo se convirtió en paz y la sensación de vacío en su cuerpo se convirtió en serenidad, ella volaba, ella confiaba en el Nefilim,