Cap. 12.3
─ ¿Por qué? ─ Durante tantos siglos nunca le he temido a nada ni a nadie, he luchado contra seres que ningún ser viviente tendría un suspiro de esperanza en sobrevivir, pero hoy… (sorbo de jugo), hoy tengo miedo ─. Darién posó los ojos en el suelo, ─ ¿De qué, cielo? ─. Renata se paró al frente y lo instó a levantar la mirada, a verla a los ojos, lo que encontró en su rostro, en su mirada, fue miedo, tristeza, inseguridad. ─ De perderte ─. Lo dijo con tanta franqueza que Renata sintió hast