—Nancy.
La chica soltó un largo suspiro antes de limpiar las lágrimas que habían caído de sus ojos y se giró al escuchar el llamado del hombre.
Roque la miró sin saber cómo empezar a hablar, por lo que solo extendió el sobre que tenía en sus manos y era para ella.
—¿Está bien? —inquirió, viendo del hombre al sobre en sus manos—. Al menos quiero saber si lo está.
—Lo está —insistió y ella recibió el sobre con el corazón latiendo con mucha fuerza—. Ahí te explica por qué no ha podido llamarte. No