Los días empezaron a pasar con velocidad para Nancy y Mason, que solo deseaban que fueran lentos para poder disfrutarse sin reservas. Pero sabían que el día para que él se marchara estaba cerca, por lo que no perdieron el tiempo, y en cada segundo que tuvieron libre, profesaron su amor sin mascara ni vergüenzas.
Las elecciones por fin llegaron para tormento de dos corazones enamorados. El día estuvo ajetreado para Mason, que debía proteger al candidato más odiado y querido de la población.
Debí