Capítulo 80: Las llamas del infierno.
Lucius Holdings.
A pesar de la velocidad con la que manejaban mis hombres, el trayecto se sintió como una maldita eternidad, sabía que en situaciones de peligro como esta cada segundo contaba. Un miserable segundo podría marcar la diferencia entre una sentencia de muerte y una victoria indiscutible.
Las Vegas se transformó en un borrón de luces neón y velocidad suicidad. Cuando llegamos a la entrada de carga, ubicada en la parte trasera del casino, el sonido de las balas volando era ensordecedor