Capítulo 122: Robándole tiempo al peligro.
Adrián Di'Marco
Subí las escaleras con las piernas aun ligeramente temblorosas por el whiskey que había compartido con mi cuñado… y por las ganas de llegar hasta ella.
El pasillo estaba en penumbra por las cortinas que permanecían cerradas, iluminado apenas por la luz cálida de los apliques de pared. Mis pasos fueron silenciosos, casi sigilosos, como si temiera que el eco de mis botas sobre el mármol pudiera espantar el momento antes de vivirlo. La puerta de la habitación estaba entreabierta, t