Sharon Holdings (Foster)
El agua caliente de la bañera había quedado atrás, y con ella, las confesiones que habían quedado flotando entre el vapor y las esencias de lavanda. Ahora estábamos aquí, recostados en la cama, en una intimidad que se sentía casi irreal después de todo el caos que habíamos vivido.
Yo llevaba uno de esos pijamas de seda que Isabella había mandado a poner en mi habitación, frescos, suaves, casi obscenos en su confort. Adrián, a mi lado, solo llevaba un bóxer negro que dej